Los domingos... Esos días con tan pocas cosas positivas... Bienvenid@s a un blog donde sólo postearé ese día de la semana las cosas que se me vengan a la cabeza durante los seis anteriores.
domingo, 29 de mayo de 2011
Día de mierda
domingo, 15 de mayo de 2011
No name
Se los presento en imagen:
Lana, con su cara de hacer amigos, ocultando a su nuevo compi

¿Sugerencias?
domingo, 13 de marzo de 2011
Mi Lanita
domingo, 2 de enero de 2011
Good Bye, Lana!
Mis temores se hicieron realidad.
¿Se acuerdan de mi adorable bicho peludo rescatado del lugar maligno? Conmigo pasó todo el verano y no tuve ningún problema, tan mona, tan cuqui, tan isshhh que te estrujo toda.
Terminó el verano y yo regresé a sitio grande, pero ella se quedó aquí con su padre (CM). Yo regresé a los dos meses, que coincidía con Halloween, nuestro aniversario, el cumple de mi amiga y tal. Cuando la volví a ver (a Lana) había crecido un montón, hasta la miré raro porque ya no era la misma y me había perdido su crecimiento. Cuando la toqué percibí perfectamente el cambio de pelo que había experimentado.
Qué raro que esos días que yo estuve aquí en casa con ella no dejara de estornudar y sentirme como el culo y cuando salía de casa me encontraba un poco mejor. ‘Bah…. Debe ser el polvo’. Porque soy alérgica a los ácaros. Pero vamos, en mi casa se limpia y normalmente estoy bien, no podía ser eso. Me quedé pensando si la causa podría ser Lana, ‘¿pero por qué? Si en verano yo estaba bien con ella. ¿Qué más da que le cambiara el pelo?’
Regresé a sitio grande con mi duda existencial. Me hice mis análisis anuales y le pedí al médico pruebas de alergia y me dijo que ellos ya no hacían eso, que la analítica te diría los ácaros, los perros y los gatos, de resto que si empezaba a estornudar o me sentaba mal algo pues que ya tendría la respuesta sin necesidad de pruebas. Ajá, pues de PM. Incluí en la analítica las pruebas para perros y gatos. Afortunadamente negativas, ME PUEDE DAR ALGO SI SOY ALÉRGICA A ELLOS.
Navidades, llegué a casa. Fui a casa de CM y allí estaba mi bichito peludo. Je… No sólo estornudaba, no sólo me picaba todo (sobre todo los ojos), es que ¡¡me salió sarpullido por toda la barbilla!! Lo pasé fatal y me largué lo antes posible de casa de CM. No he vuelto aún. Ni ganas tengo. Sólo puedo ver a Lana de lejos o acercarme segundos, y también está el tema de que quieras o no pelos de ella habrán por la casa aunque no se vean y voy a tener un malestar encima que no tengo ganas de tener.
¿Qué hago? Jooo… No puse a la Reina de la Lechuga en mi blog por nada, fue en su honor.
domingo, 22 de agosto de 2010
Futuro animal
Ya tengo, no perdón, tendré, ¡¡animal favorito!! Jo, cómo mola que la gente se siente en una mesa a fumar e imaginar qué animales existirán dentro de 200.000 años. Tiene que ser súper apasionante. ¿Y saben cómo se llama mi nuevo futuro animal favorito? ¡¡CALAFANTE!! Sí, sí… Como un elefante gigante pero con forma de calamar que vivirá en los bosques. Y también hay otros que son como monos también en forma de calamar, que van saltando de árbol en árbol, ¿quién se lo pide?
Lástima que no consiguiera foto, dentro de 200.000 años la cuelgo, prometido.
Cómo molan algunos documentales de la dos. (Fuera coñas, me he pegado unos cuantos este verano, no me van bien, que en algunos lloro y todo, pero me gustan ;) ).
Miau
Jajaja. Ains, me encanta.
domingo, 25 de julio de 2010
Historia de dos mascotas
Después de sufrir un rato largo, CM me llevó a dar una vuelta pero no me dijo adónde íbamos. Resultó ser una mini tienda de mascotas, donde me compró un curiel (bueno, en realidad es nuestra), es hembra y se llama Lana. De momento, por el ritmo de vida que tenemos, y más yo que estoy entre sitio grande y sitio pequeño, más responsabilidad no podemos permitirnos.
El local donde vendían los animales daba un poco de miedo, era cutre, sucio y yo creo que le salvamos la vida a Lana. El pasaje del terror era aquello. Cuando nos decidimos por Lana e íbamos a pagar, CM le preguntó al vendedor que qué comía la serpiente que tenían allí, y el hombre va y dice “eso”, señalando a nuestra Lana. Después nos contó la terrorífica historia de cómo un conejo se había roto una pata y se lo dieron de comer a la serpiente y que si se lo había comido en pocos minutos y blablabla. Y al final, cuando nos dio a Lana en su jaula y demás le dijo “bien por ti, ahora comerás todos los días”.
Yo estaba un poco petrificada con todas esas cosas que decía, las soltó como si nadie tuviera sentimientos, no sé, un poco cruel y bruto. Si pienso en el resto de los animales que allí se quedaron me entra una pena tremenda, al menos liberamos a una.
Esta es Lana una vez bañada, en su versión original parecía una rastafari.
De momento puedo decir que es una cagona y que no para de comer, pero es súper dócil y monina, aunque tenga pelos un poco de loca.