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domingo, 29 de mayo de 2011

Día de mierda

A pesar de que tenía algún post preparado para publicar hoy no lo haré. Aprovecho este momento de cabreo y post llanto para escribir.


Hace unos días un par de estornudos salieron de la nada. Sin apenas comer, sin apenas moverse, sin actividad alguna... con antibióticos y vitamina C ... sin ningún profesional en la isla (o parte de la isla, no lo sé) que supiera tratarla...


Lana falleció ayer.


Los animales me importan no se imaginan cuanto, y a pesar de no estar cerca de ella y sin poder estar cerca de ella (alergia), la quería un montón y estoy muy triste y hecha mierda.


Quien quiera entenderme bien, quien haya tenido animales lo hará, quien piense que una cobaya tampoco es para tanto, pues que se vaya amablemente a tomar por culo.


¿Todavía puedo esperar que esta mala racha del 2011 pase?

domingo, 15 de mayo de 2011

No name

CM lo ha hecho, y esta vez sin mi presencia. Le ha comprado un compañero de juegos a Lana. Sí, compañero, masculino. Como Lana decida ser una asaltacunas ya veo la casa de CM plagada de pequeños curieles. ¿Debería tomármelo como una indirecta y pensar que no me quiere dentro de su casa?



Ya habíamos hablado de ello, de darle una amiguita para que no estuviera tan sola, pero al parecer las hembras escaseaban (no habían en realidad) y se antojó en uno de los machos y en su casa ya está instalado. Yo quería que lo comprase en el mismo sitio en el que rescatamos a Lana, de aquel lugar del mal en capital city, pero no, al final lo compró en otro sitio podríamos decir más pijo (ya no quedaban en el sitio del mal de todas formas). Según me cuenta CM está impecable y con el pelo suavito, nada que ver con Lana que la pobre parecía un estropajito. Así será, pero yo lo veo despeinado ¬¬.


Ojalá no ser alérgica a él todavía, porque con Lana me pasó cuando creció y le cambió el pelo, vamos a ver… Espero conocerlo el fin de semana que viene aprovechando que voy para casa.



El motivo de este post no es sólo para contarles que “tengo” otra mascota, sino que necesito ayuda para ponerle nombre. Yo ya tenía uno pensado pero era para una hembra, y no me viene nada a la cabeza para ponerle a esta pequeña cosita gris.



Se los presento en imagen:



No name, bloguers. Bloguers, no name.




Lana, con su cara de hacer amigos, ocultando a su nuevo compi


i






Aquí los dos cogiendo sol, fijo que Lana planea tirarlo por las escaleras



¿Sugerencias?

domingo, 13 de marzo de 2011

Mi Lanita

Desde que descubrí mi alergia por mi bichito peludo he evitado totalmente ir a casa de CM porque habrá pelos pululando por toda la casa y no tengo necesidad de ponerme chunga, peeeero es inevitable de vez en cuando ir escasos minutos a verla y cogerla (que lo mío va a peor porque al minuto ya estoy estornudando).



Ya no está acostumbrada a mí, yo era su favorita, y ahora me araña y no se está quieta cuando la cojo. Le saqué un par de fotitos en las que no sale tan mona como es, no se dejaba. Menudo cambio ha pegado desde que la rescatamos del casi matadero aquel, la pobre, que podía haber sido comida para serpientes…

domingo, 2 de enero de 2011

Good Bye, Lana!

Mis temores se hicieron realidad.

¿Se acuerdan de mi adorable bicho peludo rescatado del lugar maligno? Conmigo pasó todo el verano y no tuve ningún problema, tan mona, tan cuqui, tan isshhh que te estrujo toda.

Terminó el verano y yo regresé a sitio grande, pero ella se quedó aquí con su padre (CM). Yo regresé a los dos meses, que coincidía con Halloween, nuestro aniversario, el cumple de mi amiga y tal. Cuando la volví a ver (a Lana) había crecido un montón, hasta la miré raro porque ya no era la misma y me había perdido su crecimiento. Cuando la toqué percibí perfectamente el cambio de pelo que había experimentado.

Qué raro que esos días que yo estuve aquí en casa con ella no dejara de estornudar y sentirme como el culo y cuando salía de casa me encontraba un poco mejor. ‘Bah…. Debe ser el polvo’. Porque soy alérgica a los ácaros. Pero vamos, en mi casa se limpia y normalmente estoy bien, no podía ser eso. Me quedé pensando si la causa podría ser Lana, ‘¿pero por qué? Si en verano yo estaba bien con ella. ¿Qué más da que le cambiara el pelo?’

Regresé a sitio grande con mi duda existencial. Me hice mis análisis anuales y le pedí al médico pruebas de alergia y me dijo que ellos ya no hacían eso, que la analítica te diría los ácaros, los perros y los gatos, de resto que si empezaba a estornudar o me sentaba mal algo pues que ya tendría la respuesta sin necesidad de pruebas. Ajá, pues de PM. Incluí en la analítica las pruebas para perros y gatos. Afortunadamente negativas, ME PUEDE DAR ALGO SI SOY ALÉRGICA A ELLOS.

Navidades, llegué a casa. Fui a casa de CM y allí estaba mi bichito peludo. Je… No sólo estornudaba, no sólo me picaba todo (sobre todo los ojos), es que ¡¡me salió sarpullido por toda la barbilla!! Lo pasé fatal y me largué lo antes posible de casa de CM. No he vuelto aún. Ni ganas tengo. Sólo puedo ver a Lana de lejos o acercarme segundos, y también está el tema de que quieras o no pelos de ella habrán por la casa aunque no se vean y voy a tener un malestar encima que no tengo ganas de tener.

¿Qué hago? Jooo… No puse a la Reina de la Lechuga en mi blog por nada, fue en su honor.

domingo, 22 de agosto de 2010

Futuro animal

Ya tengo, no perdón, tendré, ¡¡animal favorito!! Jo, cómo mola que la gente se siente en una mesa a fumar e imaginar qué animales existirán dentro de 200.000 años. Tiene que ser súper apasionante. ¿Y saben cómo se llama mi nuevo futuro animal favorito? ¡¡CALAFANTE!! Sí, sí… Como un elefante gigante pero con forma de calamar que vivirá en los bosques. Y también hay otros que son como monos también en forma de calamar, que van saltando de árbol en árbol, ¿quién se lo pide?


Lástima que no consiguiera foto, dentro de 200.000 años la cuelgo, prometido.


Cómo molan algunos documentales de la dos. (Fuera coñas, me he pegado unos cuantos este verano, no me van bien, que en algunos lloro y todo, pero me gustan ;) ).

Miau

Jajaja. Ains, me encanta.


Tiene subtítulos, pero cortan la emoción del diálogo a mi parecer.



domingo, 25 de julio de 2010

Historia de dos mascotas

El otro día dando una vuelta en coche CM (Cuqui el Malvado) dio un frenazo en seco que dejó olor a goma quemada, se bajó del coche y volvió con un pollito precioso que estaba en mitad del carril. Afortunadamente estaba sano y salvo. Era una monada de pollito, amarillo con una franja negra gruesa en su espaldita y tres encima de la cabeza. No veía, tenía los ojos cerrados. Nos lo llevamos, se le pudo dar de comer y se le veía feliz, piando y piando. Al día siguiente quise llevarlo al veterinario para ver qué le pasaba en los ojos, pero no llegó a tiempo. Sobrevivió a la noche pero estaba muy débil, apenas se mantenía en pie. De camino al veterinario le dábamos calor y una vez allí nadie nos atendía y había mucha gente, todos con perros para simples vacunas. Como no nos hacían ni caso decidimos ir a otro, y fíjate tú estaba cerrado, por lo que volvimos al anterior. Aparcar era imposible y la gente ya llegaba fuera del veterinario, el pollito no duraría. Vi cómo se iba debilitando en mis manos, cómo abría el pico muy despacio, como si pidiera ayuda, su respiración cada vez más débil… Y bueno, el final se lo pueden imaginar. Muchos pensarán que sólo era un pollo, pero lo pasé fatal, lo paso peor por un animal que por una persona desconocida, al fin y al cabo la peor raza que habita este planeta es la nuestra.

Después de sufrir un rato largo, CM me llevó a dar una vuelta pero no me dijo adónde íbamos. Resultó ser una mini tienda de mascotas, donde me compró un curiel (bueno, en realidad es nuestra), es hembra y se llama Lana. De momento, por el ritmo de vida que tenemos, y más yo que estoy entre sitio grande y sitio pequeño, más responsabilidad no podemos permitirnos.

El local donde vendían los animales daba un poco de miedo, era cutre, sucio y yo creo que le salvamos la vida a Lana. El pasaje del terror era aquello. Cuando nos decidimos por Lana e íbamos a pagar, CM le preguntó al vendedor que qué comía la serpiente que tenían allí, y el hombre va y dice “eso”, señalando a nuestra Lana. Después nos contó la terrorífica historia de cómo un conejo se había roto una pata y se lo dieron de comer a la serpiente y que si se lo había comido en pocos minutos y blablabla. Y al final, cuando nos dio a Lana en su jaula y demás le dijo “bien por ti, ahora comerás todos los días”.

Yo estaba un poco petrificada con todas esas cosas que decía, las soltó como si nadie tuviera sentimientos, no sé, un poco cruel y bruto. Si pienso en el resto de los animales que allí se quedaron me entra una pena tremenda, al menos liberamos a una.

Esta es Lana una vez bañada, en su versión original parecía una rastafari.

De momento puedo decir que es una cagona y que no para de comer, pero es súper dócil y monina, aunque tenga pelos un poco de loca.