domingo, 30 de enero de 2011

Mi futuro (más quisiera) coche

Nunca he sido una persona que se pare a fijarse en los coches. Sabía que eran un medio útil de transporte, que los hay más bonitos y más feos, de tres o cinco puertas, y que todos los chicos al cumplir los 18 ya estaban usando uno.

En mis primeros años de instituto, un montón de chicas relacionaban a los chicos por la marca de coche que tenían: ‘sí tía, conocí a X, el del citroën’, ‘ayer vi a fulanita con X, el del deportivo gris’… Y así un montón de ejemplos. Me parecía de lo más absurdo, y la mayoría de los coches cuando me los enseñaban o alguien se hacía popular por un coche y lo veía me parecía una bastada que te cagas. No despertaban el mayor interés en mí.

Siguiendo un poco con el tema chicas, yo siempre voy por detrás de las demás en muchísimos aspectos. ¿Que a ellas ya les empiezan a gustar los chicos? A mí me empiezan a llamar la atención un par de años después. ¿Que ellas ya compran en determinadas tiendas? Yo lo empiezo a hacer más tarde también. ¿Que todas ya se interesaban más por la ropa, bolsos y maquillaje? Yo lo estoy empezando a hacer ahora a mis 25 años. Y así mil cosas más.

Bueno, pues a mí los coches como que plin, pero un día hace muchos años me gustó uno y hasta la fecha. Me sigue pareciendo la mayor cucada del mundo y lo quiero, lo quiero, lo quiero (soñar es gratis). Me sorprende que no haya cambiado de opinión y no me hayan gustado otros mil coches más. Siempre ha sido ese. Eso sí, ahora ya con más edad me voy fijando en más modelos. No es que me vayan a comprar un coche cuando me saque el carné (jajaja, sigue siendo gratis soñar, ¿no?), pero bueno, tampoco veo una idea descabellada el ir mirando modelos por la calle para una futura futurísima compra.

Suelo decantarme más o menos por las mismas formas de coche, de los cortos y más bien redondeados. Colores oscuros, un coche muy claro no suele gustarme (¡¡blanco nooo!!), probablemente los cristales de atrás tintados y de cinco puertas, los de tres me parecen un coñazo infinito. Ya del resto de particularidades no tengo ni idea, que tampoco me he metido tan de lleno en el mundo del motor.

Entre mis nuevos gustos están éste, éste, y éste. Quizás se me escape alguno más, pero vamos, que esos no me parecen feos.

Para finalizar, foto de mi cosita linda con ruedas, el elegido, el que siempre ha estado en mi top one :D

Hello, beauty.



Audi A3


¿Y a ustedes? ¿Qué coches les gustan y en qué colores? A poder ser coches ‘reales’, es decir, no un súper deportivo que sólo sacarás una vez al año y que no podrás disfrutar porque las carreteras no te acompañan.

domingo, 23 de enero de 2011

Demasiada oferta

La verdad es que querer comprar algo y tener a tu disposición un amplio abanico de posibilidades para elegir es bueno, o suele ser bueno. Pero también acaba cansando, agobiando.

Estoy viene a raíz de que yo sigo en búsqueda y captura de una base de maquillaje, de su correspondiente desmaquillante, su tónico y alguna cosa más que la piel de mi cara creo yo que necesitaría. Hay tantas y tantas marcas, tantos y tantos tipos y subtipos dentro de esa marca, que si esto es para una cosa, que si esta para otra, que si blablabla. Total que yo sigo sin comprar nada. En lo que puedo pido muestras, pero eso tampoco me vale demasiado porque no puedo saber de una prueba si me vienen bien o no ciertos productos, jode gastarse la pasta en algo que no te vaya para nada bien, como me pasó con esto:


Y es que tengo una piel de mierda con la que andarme con ojo.

Me cansa mirar tanto y ver que hay aún mucho, muchísimo más. Así es como me siento en el tema de la cosmética al menos, aunque podría aplicarse en más sectores. No sé qué demonios elegir. Sé que el dinero se gastará en alguna marca pero de algún modo me gustaría saber que sí, que esa me va bien. Voy a optar por comprobar qué marcas utiliza mi madre, pudiera ser que por genética nos vayan bien las mismas cosas, o no. En fin, qué aburrimiento.

No queda de otra que joderse y probar hasta que des con lo que te venga bien.

Maldito Karma


Esta semana terminé de leerme el libro que me regalaron en Navidad. Es ligerito y me hizo gracia. Me gustó bastante la mitad y un poco más del libro, lo demás pues bueno, más o menos, pero aún así me gustó. En realidad no escribo esto para promocionarlo, sino para escribir cierta parte con la que me sentí identificada y es la siguiente:

- Es lo mejor para la pequeña –dijo Nina, y él asintió.

- ¿Lo mejor?-chillé-. ¿Cómo se te ocurre pensar que es lo mejor? Lo mejor sería que te plantaras en la A1 en hora punta.

- Tiene la cara hinchada-dijo Nina-. Está claro que Lilly es alérgica a los conejillos.

¿¿Se dan cuenta?? Hasta el libro que me he leído me lo restriega en las narices. Esto va a ser un complot… Jo.

Work is in the air...

La semana pasada tuve al fin la reunión en la universidad que trataba sobre las prácticas de empresa. Lo que hay que hacer es lo siguiente:

Enviarle un e-mail a un profesor con nuestros datos, seleccionar por preferencia (1-3) el tipo de empresa en el que nos gustaría entrar (las guays, las psé, y las ¡no, por favor!) y finalmente, de nuevo por preferencia, elegir a tres empresas de todas las que hay dentro de cada tipo. En los dos primeros puestos puse a dos empresas del tipo ‘guay’ y la tercera posición se fue a la tipo ‘psé’. Hasta el mes que viene se supone que no sabremos qué empresa nos ha tocado. Decir de paso que las prácticas empiezan en marzo y durarán hasta junio-julio, todo dependerá de las horas que acabes haciendo diariamente y tal, que en principio no podríamos hacer más de 6 al día.

Todas las semanas hay que hacer un informe de lo que hemos aprendido y todo el pastel típico y enviárselo a nuestro tutor de prácticas, que también nos mandaban a elegir entre tres profesores.

No nos pagan los gastos de transporte, cosa que veo fatal, porque seguimos siendo alumnos y no todos podrán optar por una empresa cercana. No todos tenemos coches (ni carné grr), ni todos podrán gastarse la pasta en gasolina, que me imagino que será mucha, en caso de que les toque ir al sur, que ya se podrían enrollar y quien haga las prácticas allí abajo darles una habitación pequeñita o algo y que vivan allí ese tiempo.

A ver si hay suerte y al menos me toca en alguna de las dos empresas ‘guays’, que yo ni idea de cómo son las empresas, ni de si se trabaja bien o no, pero vamos, a lo que se dedican me gusta. La putada es que mirarán nuestro expediente para ver a quién favorecen en su elección y a quién no, ejem…

domingo, 16 de enero de 2011

Chicago

¡¡Fui al musical!!

Y es que la entrada también entraba dentro de los regalos de Navidad. Me gustó, lo pasé bien, y tenía partes bastante cómicas. Mi favorito seguirá siendo cabaret sin duda, pero éste me gustó bastante también. ¡¡Quiero más!!

Es el de la peli, pero también mola.




Kittyhorror

¿Quién no conoce ya a ésta gatita?

Bueno, pues yo no me incluyo en su club de fans. A mí la gatita en sí no me ha hecho nada, ni siquiera me molesta su existencia, pero es que está en ¡¡todas partes!! Antes no se le daba tanto bombo ni merchandising a estas cosas, me parece que se pasan. O la gente que cada vez se flipa más por las cosas y demandan al mercado lo que vemos, no lo sé.

El otro día estaba yo por el centro comercial de paseo cuando vi el horror (uno de tantos otros). Puedo estar equivocada porque no vi lo que vi al 100%, pero yo juraría que era lo que era.

Había una chica de espaldas mirando a un perrito en la tienda de animales, y yo, que pasé por detrás de ella vi que por encima del cuello de la camisa le salía un tatuaje. Me fijé un poco más y vi algo tal que así:


Joder…

Y yo, desde hace unos años ya, soy súper feliz con esta camiseta que me encanta:


Moda, glamour y mierdas mil

¡Pero qué pérdida de dinero y de tiempo! ¡Cuánta inversión en gilipollismo extreme!

Vamos a ver… A mí, como a prácticamente todo el mundo femenino (unas más, otras menos), me gusta la ropa, me gusta entrar en tiendas, ver lo que hay, comprarme cositas y cierto es que me encantaría tener más de lo que tengo y deshacerme de prendas que ocupan mis armarios (el de aquí y el de allá) que ya no me pongo pero por alguna razón me da una pena tremenda tirar, donar o lo que proceda: ‘me sirve para dormir, por si algún día pinto una pared, para limpiar la casa, para estar en casa…’ para NADA debería decirme más a menudo, pero bueno.

Lo que yo no entiendo es la absurda necesidad de seguir las tendencias que te marca el mercado, porque si no tienes lo que se lleva este otoño-invierno, estás más que out chica, estás súper out, out there, very out there. Perfecto que si te gustan las cosas que aparecen en las tiendas las compres y las uses, y que si en otra temporada no es así pues pases… Pero es que muchas tienen que tenerlo sí o sí, y las revistas encima llaman a las cosas como “must have” o algo sí y te ponen de pecadora si te pones algo que vaya en contra del idiot movement. ¿Cómo vas a ponerte algo del invierno pasado? Por favor darling, ten más clase.

Que se lleven las flores me parece perfecto, pero yo NO quiero ser un jardín andante, y casi todas las prendas más monas tienen flores. Hace siglos que no coincide un estilo conmigo, pero la suerte es que se acuerdan de los demás y también siguen sacando cosas más neutrales, sino, estaría perdida.

Los diseñadores me dan casi que asco (en ciertos casos). Entiendo que hayan materiales costosos, que hayan cosas hechas a mano o a saber y eso le dé más valor a una prenda… ¿Pero 5.000 euros por un bolso? ¿500 euros un bikini? ¿Quién coño se creen que son? Y a todas estas… ¿Son ellos quienes ponen los precios? ¿Quién se gasta tales cantidades en eso? Bueno, esa respuesta me la sé, pero ¿por qué? Joder, que hayan tiendas de ropa más cara o más barata lo entiendo, pero hasta cierto punto, las grandes firmas me parecen egoístas.

Y que conste que yo tengo un pijismo interior invadiéndome en según qué cosas y suelo arrugar la nariz a cosas demasiado baratas, pero creo que tengo un control normal de la situación, en saber qué lo vale, qué no lo vale, de dónde te puedes más o menos fiar, y qué evitar, añadiendo tus pijadas personales que las de unos irán por un lado y las de otros por otro, que quien se las pueda permitir perfecto, quien no pues a seguir soñando un poco más. Aunque por supuesto no todos tus caprichos van a ser caros, que durante años a mí me flipaba tener miles de bolígrafos y papelería en general (afortunadamente ya estoy bastante desintoxicada).

Pero bueno, el tema… Que es una salvajada textil lo que hacen. A mí mejor amiga le va el tema, el caso es que también se compra prácticamente todas las revistas de moda, y yo siempre que voy a su casa las miro todas. Pues voy y me encuentro un esmalte de uñas de más de 500 euros me parece, ¿estamos flipando o qué? La estupidez humana me abruma.

Y ojito con las tiendas normales, porque es que, es que… Resulta que CM me regaló una chaqueta negra por mi cumple que me servía pero no me convencía, fui a la tienda a echar un ojo y cuando vi el precio lo primero que pensé fue que no lo merecía, algo alto para el tipo de chaqueta que era. Fui un segundo día a echar otro vistazo y me probé más chaquetas y cosas… Había unas imitando a cuero de colores con tachuelas, muy rocker todo. Cogí una violeta, cuando me la saqué YO estaba teñida de violeta. Aunque podría pasar por más cara que la que me habían regalado, su precio, por dejarte de otro color, tampoco lo merecía. Llegué aquí a sitio grande y me fui a mirar tienditas, entré en una de las más baratas que hay buscando un neceser simple y cuando miro en unas perchas allí estaba la chaqueta que me había teñido unos 15/20 euros más barata, ¡¡la mismita!! El precio que allí había era el que realmente tenía que costar la chaqueta y no el que había visto anteriormente. O sea, que hay tiendas que van de más dando ropa de calidad de menos.

Esa es otra, las calidades, estoy haaaaaaaaaaaaaaaaarta de comprarme cosas normalitas en las tiendas normalitas (Zara, Bershka, Stradivarius, etc.) y que no pasen del año. Descoloridas, con bolitas, alargadas, encogidas… Y claro, da igual lo que hagan porque como venden igual pues se aprovechan. Tengo aún prendas de hace 9-10 años de esas mismas tiendas y están perfectas, pero eso ya no pasa. Más caro y más malo en términos generales.

En fin, no sé… Yo sigo en mi intento de deshacerme de mil cosas que ya no uso y pretendo poco a poco renovarlas, aunque me gusta divertirme con la ropa, mi fuero interno me pide ser de las más sosa-clásicas, ¿será la edad? OMG! :S Pero no, aún me queda diversión, aún puedo permitírmela. Y nada, me andaré con ojo comprando porque visto lo visto un saco de papas me dura más que una camisa nadadora blanca.

No saben que las modas van y vienen, cambian siempre, sólo la estupidez de quien las sigue es permanente. By Xhelazz.

¿Ahora qué?

Pues ahora nada. Resulta que por mi cumple me regalaron dos cosas de una tienda un tanto infantiles y las fui a devolver, no tenía ni idea de qué llevarme porque de lo que había no quería ni necesitaba nada. Tal y como predije me acabé gastando el vale que me hicieron en otra persona, pero bueno, como se caducaba al mes no me quedaba de otra ya que en mis mil visitas a la tienda a lo largo de las Navidades yo no encontraba nada para mí. Total que compré un colgador de bolsos que sabía perfectamente que iba a gustar, les dije “quiero éste” (en la vitrina sólo estaba ese). ‘¿Es para regalo?’ Me preguntan… ‘Sí’. Lo fueron a buscar al almacén, venía en una cajita, lo empaquetan, me lo dan, doy el vale, pongo lo que falta y me voy.

Cuando se lo regalé a mi tía una vez en sitio grande y lo abre voy y veo que era de otro color, color que yo no había elegido. A ella le gustó, pero intuía que prefería el otro mucho más, y van las de la tienda y la cagan. Encima no me dieron ticket, me di cuenta una vez aquí.

Ya no hay nada que hacer, pero cuando vuelva el mes que viene a casa pienso pasarme por la tienda y decirles que la cagaron, para que se fijen más la próxima vez (sí, a veces puedo ser muy borde). Sé que yo también podía haberme cerciorado, pero vamos, no pensé que hiciera falta decirles ‘abran la cajita para ver si es’ porque claramente les señalé el que era y tampoco hay que ir de desconfiada, no sé.

Sé que es un poco bobería, pero jo, me hizo ilusión comprarle el colgador porque sabía y resabía que le gustaba, y su cara fue de sorpresa pero la mía de decepción al ver que no era el color.

Mi llegada

Pues un medio asco la verdad.

Salía en el primer vuelo, lo que conllevó a un considerable madrugón. Es muy incómodo volar a horas tan tempranas, sin un desayuno tranquilo y en condiciones no soy persona al 100% y me tuve que ir sin probar bocado.

En el aeropuerto son unos desesperados. Oí que llamaron el vuelvo… Vale, sin prisa pero sin pausa me iba dirigiendo al control donde estoy hasta las narices de que me manden a quitar el calzado, debía esconder una oveja asesina camuflada en mis botas o algo.

Llaman al minuto siguiente de nuevo al vuelo, lo que yo les diga, desesperados. Pues en lo que pasé el control y me estaba colocando las botas oigo por megafonía “Doña Islander, embarque urgentemente por la puerta nº 3”. ¡¡Pero bueeeeno!! ¿Es que todo el mundo estaba ya en fila india dispuesto a entrar al avión? ¡Pues yo no! Que yo tenía la compañía de CM y no iba a pasar el control antes de tiempo porque no. Qué vergüenza. Llegué al avión, todo el mundo ya sentadito y yo sin colocarme el cinturón aún. Decir que jamás viajo con cinto porque sé que lo mandan a quitar también, pero lo cogí en el último momento de la gaveta porque se me olvidó meterlo en la maleta y como me pegaba con el look pues…

Llego. Guagua del aeropuerto al centro. Del centro a donde vivo en taxi. Al taxista me daban ganas de darle una patada en el culo y dejarlo en Fuerteventura lo menos. Qué bastada de tío. Era joven, con zapatos y ropa de salir y gafas de sol de chulo. Flaco y débil, casi no me coloca la maleta en el maletero, tardó siglos. Conduciendo lo peor, un desesperado que adelantó en un carril inimaginable con una pedazo de raya continua clarísima. Cruzó un par de palabras conmigo para ver por dónde cogíamos… Odié su acento. El acento de sitio grande no es de mis favoritos de Canarias pero hay de varios estilos, éste era de bruto/changa/chungo horrible. Llegamos a mi edificio, se paró en doble fila claro, pues antes de bajarse había una mujer que venía por detrás y que claramente tenía que adelantarlo por el carril contrario para seguir su marcha, pues el taxista dijo “venga ya, adelanta de una vez, vieja”. Era una señora mayor. AGGGGG que me lo quiten de delante.

Me pasé la tarde en plan zombi, con sueño sin poder pegar ojo del todo y viendo una peli espantosa (Jennifer’s body). Me fui a la escuela de idiomas, media hora de espera para que el profesor no apareciera, ag, ya tuviera cerca la escuela, que desde que me mudé de la capital para ir a clases a otro municipio el trayecto jode bastante. Regreso a casa. Hambrienta. No había ido al súper en todo el día y aquí había agua de milagro. Me fui a la cama con un dolor de cabeza brutal de hambre, las galletas que había no me consolaban.

A la mañana siguiente hice la compra y mi rutina ya es la de siempre, barriguita llena corazón contento (¿era así?).

domingo, 9 de enero de 2011

A mis comentaristas

Sorry por la tardanza en las respuestas, Internet en mi casa siguió sin funcionar a mi gusto y para coger nervios con el portátil decidí dejar de intentarlo.

Según el técnico (que se pegó una mañana por aquí), todo puede influir. Arregló no sé qué historias en la línea y los megas subieron y todo, pero como el portátil desde su compra (y su llevada al técnico en periodo de garantía) sigue dando el coñazo un poco también puede ser motivo para que Internet no vaya bien.

Un día en casa de CM iba a ponerme al día con el blog (y los blogs de los demás), pero a saber qué había hecho que ponía una tilde y me salía otro símbolo, y así con más letras. Por supuesto me negué a seguir haciendo uso de tales letras incorrectas. Eso, y que por su cuarto del ordenador todavía fluían pelos de mi bichito, porque me dediqué a estornudar y a rascarme un ojo sin parar. Lana pasó las Navidades en casa de sus padres, a cargo de la hermana de CM. Joooooo.

Como el domingo posteo pues sí que me doy el saltito al ciber (que ya jode teniendo línea en mi casa). Mañana desde sitio grande responderé a los comentarios sin falta y me pondré al día con vuestros blogs, que ya tengo ganitas.

Pues eso :)